Robots, la próxima revolución agrícola

De la mecanización a la automatización

Poco y nada se parecen a los primeros drones a los que vuelan hoy en dia. Su uso se ha masificado porque son relativamente sencillos de usar, son un verdadero aporte para el sector y su precio, tanto de compra como si se contrata es asequible.

Lo que algún día se pensó que era ciencia ficción hoy está siendo una realidad. La robótica agrícola ya está aquí y los desarrollos, tanto en Europa como en EE UU, están confirmando que su aplicabilidad en campos al aire libre o bajo invernaderos es posible. Técnicamente, casi todos los inconvenientes están resueltos. La tendencia a futuro es diseñar robots pequeños y versátiles, sin embargo, aún falta que las empresas inviertan en su desarrollo y, lo que no es menos importante, que su precio sea asequible. Si eso ocurre, el éxito, al igual que ha pasado con los drones, está asegurado.

Por Rodrigo Pizarro Yáñez, desde España

 


Detalle de una cámara en un dron.

Hace quince años unos ‘locos ingenieros’ se juntaban en un campo lo bastante alejado para tratar de no molestar a nadie. Llegaban hasta allí con unos extraños aparatos –parecidos a un helicóptero- dispuestos a hacerlos volar y, si lo conseguían, el siguiente paso era tratar de obtener imágenes de algunos cultivos. Literalmente se la estaban jugando, porque si uno de estos artefactos caía a tierra se acaba de inmediato el experimento. Hace quince años esos ‘locos ingenieros’ los volaban sin saber que una década más tarde los aparatos multirotor –conocidos hoy en día como dron- serían mucho más fáciles de volar, menos peligrosos y menos costosos. Eso es precisamante lo que les ha hecho tan populares en diferentes sectores y también lo están siendo en la industria agrícola. En los últimos cinco años ha habido un ‘boom’ y empresas como la china DJI ha conseguido levantar inversiones por US$75 millones para el desarrollo de estos aparatos. Populares son sus modelos Phantom y también se espera que sea popular el Agras MG-1, el primer dron fabricado exclusivamente pensando en la agricultura.

Sin embargo, dejando un tanto de lado a los drones, el uso de la robótica se ha ganado su sitio en la fabricación de diferentes productos. Quizás la imagen más común es la de esos grandes brazos robotizados ensamblando piezas en una fábrica automóviles. Esa es la que se ha conocido como ‘robótica industrial’ y que surgió en los años setenta del siglo pasado. A esa se ha añadido la ‘robótica de los servicios’ que intenta reemplazar o ayudar a las personas en el desarrollo de actividades que pueden ser, por ejemplo,  peligrosas. Pero el uso de la robótica agrícola aún es limitado tanto en fincas al aire libre como bajo invernadero, aunque también es cierto que diferentes centros de investigación en el planeta han avanzado en el estudio de la aplicación de la robótica en la agricultura.

Uno de estos es el Centro de Automática y Robótica UPM-CSIC (CAR), donde unos 80 investigadores trabajan en el desarrollo de robots físicos y también de aplicaciones robóticas, donde la robótica agrícola también ocupa un lugar importante. Fue hace unos 25 años que se iniciaron los primeros trabajos en este campo en el mundo, pero no fue hasta que se desarrollaron las TIC que ha habido un real progreso y que, según cuenta Antonio Barrientos, investigador del CAR, la International Federation of Robotics ha anunciado que tras la defensa y seguridad, las aplicaciones de robótica agrícola se sitúen en segundo lugar de ventas.

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Fuente:
Redagrícola


31 de Mayo de 2018