Luego de tres años de investigación, un proyecto liderado por la Universidad de Concepción (UdeC), Campus Chillán, concretó una tecnología ultrasónica que permite mejorar la bioaccesibilidad de compuestos bioactivos presentes en berries, marcando un avance relevante para la industria hortofrutícola y la valorización de frutos nativos en la Región de Ñuble.
La iniciativa, denominada “Transferencia de escalamiento a nivel piloto para la extracción de bioactivos en berries mediante ultrasonido”, fue financiada por el Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional de Ñuble, con una inversión de $370 millones, y ejecutada por las Facultades de Agronomía e Ingeniería Agrícola. Su desarrollo permitió llevar esta tecnología desde fase experimental hasta una escala piloto e industrial, facilitando su futura implementación en el sector productivo.
Uno de los principales logros del proyecto fue su capacidad de articulación entre academia, sector público y empresas, consolidando alianzas estratégicas con actores regionales como Biociclo, Food Berry y Ecoberry, esta última donde se instalará el equipamiento para operar a nivel productivo. Durante la ceremonia de cierre, realizada en el Auditorio Ruperto Hepp, se destacó el impacto del trabajo interdisciplinario y su proyección en la agroindustria local.
“Este es un proyecto muy interesante para la región en términos de articular; ciencia, tecnología, producción y el trabajo conjunto con el sector privado y el Gobierno Regional. Es una gran experiencia que esperamos se pueda reproducir en otros rubros también”, comentó el jefe de la División del Gobierno Regional, Raúl Súnico, en representación del gobernador Óscar Crisóstomo.
Desde la casa de estudios, también subrayaron el alcance estratégico de la iniciativa. “Un hito importante de este programa fue lograr escalar la tecnología de aplicación de ultrasonido en la obtención de pulpas de berries nativos como el maqui, la murtilla y el calafate, desde pruebas de laboratorio hasta tamaño piloto e industrial, y transferir este conocimiento al sector productivo para su implementación”, señaló la Dra. Valeria Velasco.
El proyecto trabajó con seis tipos de berries, incluyendo especies tradicionales como frutilla, arándano y frambuesa, y frutos nativos como maqui, murtilla y calafate, con el objetivo de potenciar su valor agregado y mejorar la disponibilidad de compuestos funcionales.
“Se requiere evaluar a los berries nativos antes mencionados, como materia prima nativa y con grado de trazabilidad desde la producción en huerto, y darle valor agregado como producto, que mejore la disponibilidad de componentes bioactivos, a la vez que se garantice la inocuidad del producto al consumidor”, explicó el director del proyecto, Dr. Jorge Campos.
En la práctica, la tecnología de ultrasonido permite aumentar la biodisponibilidad y concentración de compuestos bioactivos, abriendo nuevas aplicaciones en productos elaborados y ampliando el uso de materias primas que tradicionalmente podían ser descartadas.
“Lo que permitirá esta tecnología es darle valor agregado a berries que normalmente no tienen mucho tiempo de estudio en términos científicos, y que tienen gran valor en compuestos bioactivos en antioxidantes. Al pensar el proyecto con tecnología emergente que se agrega a la industria actual de berries frescos o congelados, se pensó como el motor que promueve el sector agroindustrial al promover la cultivación de berries nativos que existían en la antigüedad en la zona. El producto que se logra permite dar valor agregado a fruta que normalmente podría ser descarte, pero al recuperar su forma en procesamiento se puede incorporar como materia prima de otra línea de procesos como, por ejemplo; el área de la pastelería, jugos, fermentaciones de cervezas o aderezos de ensaladas, que pueden ser aprovechados por la industria de la gastronomía, hotelería y pymes de los rubros mencionados”, comentó el académico Pedro Melín.
Desde el punto de vista técnico, el principal desafío fue diseñar un sistema capaz de operar en flujo continuo, manteniendo condiciones controladas que aseguren la eficiencia en la extracción sin afectar la calidad del producto.
“El desarrollo del sistema comenzó con la elaboración de un diagrama P&ID simplificado, que permitió definir la lógica de operación, el control del flujo y los puntos críticos del proceso. A partir de esta base, se construyeron planos isométricos que representan la configuración real de la línea”, explicó el coordinador de la investigación, el ingeniero en alimentos Ludwig Burgos Ferreira.
El sistema incorpora equipamiento especializado para el manejo de pulpas de alta viscosidad, incluyendo una bomba de desplazamiento positivo y mecanismos de control que garantizan condiciones operativas estables, seguras y alineadas con estándares de la ingeniería de alimentos moderna.
Con el cierre del proyecto, el foco se traslada hacia la consolidación de huertos con materia prima trazable e inocua y la ampliación de aplicaciones industriales. Además, se proyecta la difusión de esta tecnología y el desarrollo de nuevos estudios de mercado que permitan escalar su adopción.
“Quedan como tareas a futuro explorar estas nuevas alternativas de procesamientos con sus correspondientes estudios de mercado y difundir la tecnología entre los interesados”, agregó Pedro Melín.
En esa línea, el Dr. Jorge Campos destacó la coherencia con otras iniciativas regionales orientadas a la domesticación y multiplicación de berries nativos, lo que refuerza el potencial de esta innovación como una palanca de desarrollo para la agroindustria de Ñuble.
Fuente: reporteagricola.cl
1 de abril de 2026